martes, 23 de marzo de 2010

¿Democracia?






El Congreso cierra el debate de la reforma electoral

El pasado día 17 de marzo durante la subcomisión parlamentaria que estudia la reforma de la ley electoral, PSOE y PP junto a las principales fuerzas nacionalistas, fueron diciendo “no” una tras otra a las históricas demandas de IU para hacer más proporcional y justa una Ley Electoral que data de 1985. Esta propuestas fueron recogidas también en el extenso trabajo del Consejo de Estado que, entre otras, avalaba poder crear una bolsa nacional de votos (que sumaría todos los sufragios de todas las circunscripciones que no hubieran servido para lograr un escaño, para adjudicarlos luego de forma proporcional a nivel nacional), aumentar el número de diputados hasta 400 como permite la Constitución, rebajar de 2 a 1 el número de diputados inamovibles por provincia y cambiar la Ley D'Hont de cálculo matemático de escaños por otra más proporcional que beneficie menos a los dos principales partidos.

En el informe encargado por la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega al Consejo de Estado -tras el compromiso adquirido por José Luis Rodríguez Zapatero en la sesión de investidura de 2008 de facilitar y abordar en serio una reforma electoral- este órgano consultivo señaló que la vigente Ley Electoral perjudica a las formaciones de ámbito estatal como Izquierda Unida, exponía la necesidad de mejorar la proporcionalidad de la norma, así como el principio de igualdad y el propio régimen democrático, seriamente vulnerados en la actualidad.

El actual sistema electoral basada en la Ley D'Hont hace que mientras que PSOE y PP necesitan alrededor de 66.000 votos para conseguir un escaño, formaciones como IU necesiten alrededor de 480.000 votos. Actualmente Convergència i Unió (CIU) que obtuvo en las pasadas elecciones 779.425 votos cuenta con 10 escaños mientras que IU con 969.871 votos tiene sólo dos.